miércoles, 29 de julio de 2009


T: Ojos que no ven, corazon que no siente. ¿Será por eso que nadie siente nada por mí? Porque no me ven. Ser invisible es como casi no existir. Sólo cuando alguien te ve, te sentís vivo. Lo esencial es invisible a los ojos. Será que yo soy tan esencial que soy totalmente invisible. Soy como un fantasma, una sombra que pasa, pero nadie me puede ver. Y así me siento yo, Mar. Muerta en vida. Como un mosquito. Menos que un mosquito. No me ven. Y como no me ven, no les importa que yo sufra. ¿Que le importa a Luca, que yo sufra, si no me ve? ¿Que le importa a Hope y a Nacho, si no existo? No me ven. M: Todos te vemos, y te amamos, si. T: No me aman. A veces los hago reir, pero amarme de verdad, verme de verdad, importarles de verdad, ¿a quien? A nadie. M: A mí. A mí me importas, y mucho, Tefi. T: Sí, pero me falta un golpe de horno, no? M: Sí, te falta un golpe de horno. Pero a mí tambien, a todos nos falta un golpe de horno, acá. Pero por eso estamos acá. Para aprender, para crecer. Sabes que, yo antes me sentía como vos, igual, insignificante, invisible, igual que vos. T: Vos sos distinta, Marchu. Vos brillás. Hagas lo que hagas, todos te ven. Y a mí no. M: No me parece que sea así, para nada. T: Es lo que pienso. Y te juro que ya no tengo más fuerzas para ponerle actitud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario