miércoles, 2 de diciembre de 2009
Te vi y nadie lo puede negar, con mis ojos te vi. Salir de el hotel esa tarde y entonces comprendi. Llamadas a horas extrañas, sin explicacion. Te amaba, estaba tan ciega, siempre te crei. Te vi, llevarla a su casa, abrazarla y darle mis besos. Sentí mi mundo que se derrumbaba, mi orgullo desecho. Y asi, llenar de verguenza, llorando de pena por ti. Y al abrir la puerta, dijiste te quiero y entonces morí. Que ganas de escupirte la cara, que ganas de arañarte con ganas. Que ganas tengo de herirte, sabias que te amaba. Que ganas de escupirte la cara, es odio lo que siente mi alma. Es tan amargo el veneno, me mataste por la espalda.
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